Hace poco me encontré en Instagram el perfil de Barry Webb, un fotógrafo que se ha especializado en capturar lo diminuto: moho, hongos, insectos… Sus imágenes parecen sacadas de una película de fantasía. Me resulta asombroso que toda esta mezcla de formas, colores y texturas esté a nuestro alrededor, creciendo entre restos en descomposición.

Me pierdo muchísimo entre tanto dato técnico sobre el equipo que usa. Tampoco creo que nos aporte mucho saber nombres de lentes, aparatos y cámaras profesionales que utiliza. Si quieres saber los detalles prueba a consultar su web. Estos son algunos de los consejos que el bueno de Barry da para conseguir sus resultados, igual te sirven para hacerlas con el equipo que tengas. Aunque sean smartphones con macros aceptables.

Composición

Una vez encontrado el tema, uso una lupa de 10x para ayudarme a encontrar la mejor composición. La cámara la enfoco manualmente, estableciendo la lente en 1:1 como punto de partida. Ajusto las patas del trípode a la posición óptima y luego lo voy moviendo hasta localizar el punto de enfoque más cercano. Un ISO de 100 o 200 es ideal, al igual que una apertura relativamente amplia, en el punto óptimo de la lente macro. Para los mohos mucilaginosos hago entre 30 y 150 disparos.

Luz

Prefiero trabajar con luz natural siempre que sea posible. Una luz suave, un cielo nublado o una luz del sol brumosa dan buenos resultados. Los cambios de luz causan muchos problemas durante un intervalo de enfoque. Si está a la luz del sol, suele ser necesario sombrear el sujeto porque la luz directa del sol provoca reflejos especulares, especialmente en superficies mojadas o reflectantes. Una pequeña luz LED con un difusor puede ser útil como iluminación de relleno al fotografiar sujetos en la parte inferior de los troncos o en áreas de mucha sombra.

Movimiento

Tanto un trípode fiable como un disparador son esenciales. El más mínimo movimiento con este gran aumento arruinará las fotos. El viento es también un problema. Incluso alguien que camina cerca puede provocar movimiento en el suelo. Las criaturas muy pequeñas, como los colémbolos, pueden pasar desapercibidos y causar problemas en el procesamiento posterior.

Procesando

Paso todas las fotos por Lightroom. Las selecciono y realizo ajustes básicos en la exposición y el balance de blancos. Luego, exporto las imágenes a Zerene Stacker para apilarlas y retocarlas. La imagen de salida resultante se vuelve a sincronizar en Lightroom para los ajustes finales. Si es necesario, importo la imagen a Photoshop para reparar las áreas que no tuvieron buen resultado en Zerene Stacker.

Como ves, todo puede hacerse incluso con un smartphone que tenga un buen macro. El resto es solo experimentar con los retoques en Lightroom o Photoshop ¿Te atreves a probar?

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